Infíltrate en el campamento de tu adversario y captura los tres cuadrados de colores que se encuentran en el campo que hay detrás de él. Pero cuidado: tu adversario podría apoderarse de tus piezas con sólo encerrarlas y, de repente, su ejercito superaría en número al tuyo.
Ah: ¿te he dicho que tus piezas no pueden retirarse?