No es sorprendente que muchos sultanes y zares orientales hayan soñado con poseer la ciudad con construcciones tan vívidas y pintorescas. ¡Numerosos senderos encantadores, espaciosas plazas con impresionantes columnas antiguas y fuentes de ablución hexagonales, que encantan a cualquiera que vea alguna vez la famosa Mezquita Azul!